Glosario educativo

Preguntas frecuentes sobre bienestar y fisiología

Un índice de conceptos fundamentales organizados para facilitar la comprensión de los procesos biológicos relacionados con la nutrición, la piel y la vitalidad cotidiana.

Micronutrientes y vitaminas

Función biológica de vitaminas y minerales

La vitamina C actúa como coenzima en la síntesis de colágeno, facilitando la hidroxilación de los residuos de prolina y lisina necesarios para la formación de la triple hélice. Además, es un potente agente reductor que neutraliza radicales libres en medios acuosos.

A nivel metabólico, participa en la biosíntesis de carnitina (molécula implicada en el transporte de ácidos grasos a las mitocondrias) y en la conversión de dopamina a norepinefrina. Su deficiencia prolongada altera la síntesis de colágeno y compromete la integridad de los tejidos conectivos.

El colágeno es una glicoproteína fibrosa que constituye aproximadamente el 30% de la proteína total del organismo humano. Se sintetiza principalmente en los fibroblastos dérmicos, los osteoblastos óseos y las células musculares lisas.

Su estructura triple hélice, formada por tres cadenas polipeptídicas enrolladas entre sí, confiere resistencia mecánica a los tejidos conectivos. Existen al menos 28 tipos de colágeno identificados; los tipos I, II y III representan más del 90% del colágeno total del cuerpo.

El magnesio es cofactor de más de 600 reacciones enzimáticas, con especial relevancia en la producción de ATP (adenosín trifosfato), la principal molécula de transferencia de energía en las células. El ATP funcional en los tejidos se presenta casi exclusivamente como complejo Mg-ATP.

Participa además en la síntesis de ADN y ARN, en la regulación del calcio intracelular y en la transmisión del impulso nervioso. Alimentos ricos en magnesio incluyen semillas de calabaza, espinacas, almendras y legumbres.

La vitamina D es una hormona liposoluble cuyos receptores (VDR) se han identificado en casi todos los tejidos del organismo. Además de regular la absorción intestinal de calcio y fósforo, modula la expresión génica de cientos de proteínas implicadas en la función inmunitaria, la inflamación y la diferenciación celular.

Su síntesis cutánea depende de la exposición a la radiación UVB: a latitudes como las de Ciudad de México (19°N), la síntesis es posible durante la mayor parte del año en exposiciones moderadas al mediodía solar.

Piel e hidratación

Fisiología cutánea y cuidado de la piel

El ácido hialurónico (AH) es un polisacárido de la familia de los glicosaminoglicanos, presente de manera natural en el líquido sinovial, la dermis y el humor vítreo del ojo. Su capacidad para retener agua es excepcional: una molécula de AH puede atraer y mantener hasta 1.000 veces su peso en agua.

En la dermis, el ácido hialurónico forma un gel hidratado que rodea las fibras de colágeno y elastina, contribuyendo a la turgencia y la elasticidad del tejido. Su concentración en la piel disminuye de manera progresiva con el paso del tiempo, lo que está relacionado con cambios en la textura y la firmeza dérmica.

La hidratación cutánea depende del equilibrio entre la producción de componentes de la barrera dérmica (ceramidas, ácidos grasos libres, colesterol) y la pérdida de agua transepidérmica (TEWL). Entre los factores que alteran este equilibrio se encuentran:

  • Humedad relativa ambiental baja (climas áridos o edificios con climatización artificial)
  • Exposición solar acumulada sin protección adecuada
  • Deficiencias en el aporte dietético de ácidos grasos esenciales
  • Consumo insuficiente de agua a lo largo del día
  • Cambios fisiológicos relacionados con la edad en la síntesis de ceramidas dérmicas

La pérdida de agua transepidérmica (TEWL, por sus siglas en inglés) describe el proceso por el cual el agua migra desde las capas más profundas de la piel hacia la superficie y se evapora en el ambiente. Es un indicador de la integridad de la barrera cutánea.

Una TEWL elevada puede indicar alteraciones en la función barrera, asociadas a cambios en la composición lipídica de los estratos córneos. El mantenimiento de la barrera cutánea a través de hábitos de hidratación y protección solar adecuados es un factor documentado en la literatura dermatológica.

Hábitos y recuperación

Descanso, energía y ritmo circadiano

El sueño es el período de mayor actividad anabólica del organismo. Durante las fases de sueño profundo (sueño de ondas lentas), la hipófisis libera la mayor parte de la hormona del crecimiento (GH), que estimula la síntesis proteica, la regeneración tisular y la lipólisis.

A nivel celular, el sueño facilita la depuración de metabolitos acumulados durante la vigilia, incluyendo compuestos potencialmente dañinos. La restricción crónica de sueño se asocia con alteraciones en el metabolismo de la glucosa, en la regulación hormonal y en los marcadores de inflamación sistémica.

El ritmo circadiano es el ciclo biológico de aproximadamente 24 horas que regula funciones fisiológicas como la temperatura corporal, la secreción hormonal, la presión arterial y los procesos digestivos. Está sincronizado principalmente por la exposición a la luz solar.

La absorción intestinal de ciertos nutrientes muestra variaciones circadianas: la captación de hierro, por ejemplo, es mayor durante las horas de la mañana. El horario de ingesta de alimentos puede influir en la biodisponibilidad de micronutrientes, lo que ha generado un creciente interés en el campo de la crononutrición.

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